viernes, 23 de diciembre de 2005

Munaskka Evo, Munata Evo

Este año quise romper la monotonía de escribirle una carta al niño Jesús, a San Nicolás, Santa Claus, Papa Noel o como quiera llamársele al viejito barbudo de navidad. ¿Por qué? Pues porque aunque la ilusión es linda, sana e inocente, tú eres real; mucho más real que nunca, ahora que eres presidente electo de Bolivia.

Por favor, no pienses que esta carta es una burla, mucho menos por el hecho de hacerte la dedicatoria en quechua y aymara. Sólo fue un simple detalle de sincero cariño. Tampoco vayas a creerle a ninguno de tu “equipo” que te diga que esta misiva forma parte de una componenda del imperialismo, que la CIA está detrás de ella, o que es la oligarquía que financió esta carta como parte de un movimiento desestabilizador de tu gobierno aún no asumido. Esta carta la firmo yo y nadie más que yo.

No tienes una semana de electo y ya das que hablar… hasta roces diplomáticos has causado!!! Y no es para menos. Para algunos el hacerle una broma a un presidente electo es un delito capital, una falta de respeto al pueblo (o al soberano, como diría alguien en Caracas), una ofensa imperdonable. Pero ¿sabes qué?, sinceramente no creo que tú pienses así.

Hay gente que se está ahogando en un vaso de agua, y eso que tú, que yo sepa, no te has manifestado al respecto. O sea, hay más “evistas” que Evo. Y no entiendo el escándalo, pues Evo Morales –por lo menos hasta el domingo pasado- era de carne y hueso como todo el mundo, humilde, austero, sencillo, lo que se dice un pan de Dios. No creo que de la noche a la mañana te hayas convertido en intocable, “inhablable” y mucho menos “imbromable”. Por si no lo sabes, el sentido común es el menos común de los sentidos, pero le sigue en rareza el sentido del humor, lo que incluye el reírse de uno mismo7.

Es más, si escuchas detenidamente la satanizada conversación de la broma, te darás cuenta de que nadie ofendió ni a tu persona, ni a tu pueblo, ni a nadie. Quizás el único “ofendido” haya sido Rodríguez Zapatero al percatarse de lo tan bien que lo imitan, y aprovecha el río revuelto para darle una reprimenda a una radio es que abiertamente opositora a su régimen.

Por otro lado, debes saber que es un millón de veces preferible que la gente se burle de sus gobernantes a que los gobernantes se burlen de su gente. Y tú no te vas a burlar de tu gente, ¿verdad que no, Evo? De hecho, supongo que será por el calor de la emoción que todavía te embarga, que estás haciendo declaraciones sin sentido. Por ejemplo, eso de que no te vas a vestir con traje y corbata para asumir la presidencia: “Nadie me obligará a vestir de otra manera. Yo voy a ir al acto como soy”.

Déjame ayudarte a aterrizar. Desde hace unos días, ya no eres el que eras. Lo revoltoso, lo tirapiedras, lo picapiedras que hayas podido ser antes de las elecciones quedó atrás. En pocas semanas, asumirás las riendas de tu país, no de una finca, chacra, cultivo o lo que sea. Vas a asumir como presidente de la República, no como capataz. Es decir, tienes que respetar las instituciones, tienes que ser partícipe de la solemnidad de un acto importantísimo para tus compatriotas y no puedes iniciar tu gobierno poniendo la torta. El querer romper con el pasado, no implica que hagas el ridículo. Es que, como te decía, ya no eres lo que eras; ahora representas a toda tu nación y todos deben sentirse orgullosos de ello.

Hace casi siete años, en Caracas, un ex militar golpista –que debes conocer- asumió la presidencia y en el acto de juramentación rompió eso que llaman protocolo diciendo un poco de cosas que no venían a lugar… oscuro presagio de lo que se venía. Bolivia seguro que quiere un cambio para bien, que la gobierne un estadista y no un indígena –a mucha honra- que piensa y actúa como un cavernícola.

Ahora es tiempo de que te rodees de gente capacitada para gobernar. Ahora es tiempo de dejar las ridiculeces que se pueden hacer en campaña electoral para ganar simpatizantes. Ahora es tiempo de dejar de lado los radicalismos idiotas que tienen a América Latina como está. Ahora es tiempo de actuar inteligentemente, es decir, pensar por sobretodo en Bolivia, en Bolivia y en Bolivia.

Deja a los antiimperialistas, a los antineoliberales, y a los antitodo que sigan hablando las estupideces sin sustento que siempre dicen. Sólo piensa en lo mejor que le puedes dar a tu gente, sin importar el color, de donde vengan, cómo piensen o con quién duerman. Lo que importa es que hagan despegar a tu país hacia el desarrollo.

Munata Evo, codéate con mentes lúcidas. No te dejes influenciar por dinosaurios políticos que tienen a su pueblo reprimido, retrasado y olvidado. No te dejes influenciar por ídolos de barro que utilizan el dinero para comprar conciencias por el mundo, mientras su pueblo se encuentra dividido, enfurecido y agobiado por problemas que su gobierno no le interesa resolver. Munaskka Evo, no te dejes manipular por teóricos socialistas, cuando es un modelo que en el mundo entero sólo ha traído hambre y miseria… y de eso ya hay mucho en tu tierra.

Bueno Evo, como te lo pedí al inicio, no hagas de esta carta un incidente diplomático. Sólo quería darte mi modesto consejo y a la vez pedido de navidad para el pueblo boliviano. Como se que a mi no me vas a invitar a tu toma de mando, tómate otra Cholada en mi nombre acompañada de unas ricas salteñas. ¡¡¡Feliz Navidad y Feliz Año 2006!!!

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